Los medios de comunicación buscan las primicias, la inmediatez a la hora de dar una noticia. Pero muchas veces más vale ser cauto y asegurar los datos que uno maneja, a ofrecer una información errónea y, en conclusión, falsa.
Así, en noticias tan serias como la desaparición de una joven, cuatro medios online, consultados al azar, ofrecen datos totalmente distintos sobre el caso.
Los dos primeros coinciden en sus informaciones (ambos del grupo Vocento). Dicen que Laura del Cura, de 18 años, fue vista por última vez el 4 de junio junto a un malagueño de 25 años. Los dos últimos diarios, sin embargo, hablan del 3 de junio y de los 32 años del presunto aompañante de la joven.
Lo más destacable es que, tanto los dos primeros (clavados en cuanto a grafismo y estructura de la Web, al ser del mismo grupo), como los dos segundos, han usado informaciones idénticas. En el segundo caso, de agencia.
En los últimos años el periodismo se ha desviado (o ha degenerado) hacia el periodismo de agencia. Informaciones diseñadas para venderse, de forma económica, en ‘paquetes’. Y así al final todos los medios manejan los mismos datos, sin molestarse en contrastarlos o reescribirlos. La información pierde calidad, el periodismo también. Y queda una sociedad desinformada con cada vez menos confianza en aquellos encargados de contarles lo que acontece en su mundo.




